APEC APUESTA POR LA INNOVACIÓN PARA CONSTRUIR SISTEMAS ALIMENTARIOS MÁS SOSTENIBLES Y RESILIENTES
La transformación tecnológica comienza a ocupar un papel central en el futuro de la alimentación en la región Asia-Pacífico. Frente a desafíos como el cambio climático, la disponibilidad limitada de agua, el encarecimiento de la energía y la evolución de las necesidades nutricionales, las economías de APEC analizan nuevas soluciones para hacer más eficientes y sostenibles sus sistemas alimentarios.
Durante el Diálogo Público-Privado de Alto Nivel de APEC sobre Seguridad Alimentaria, representantes de gobiernos, empresas y especialistas analizaron el impacto que están teniendo herramientas como la inteligencia artificial, la biotecnología y las plataformas digitales en las distintas etapas de la producción y distribución de alimentos.
Uno de los principales retos identificados está relacionado con la calidad de la alimentación. Una investigación presentada durante el encuentro advierte que cerca de cinco mil millones de personas en el mundo no consumen suficientes micronutrientes esenciales. Esta realidad plantea la necesidad de abordar la seguridad alimentaria desde una perspectiva más amplia, que incluya disponibilidad, acceso, calidad y valor nutricional.
La dimensión del desafío es especialmente relevante para Asia-Pacífico, una región que concentra aproximadamente el 40% de la población mundial y que desempeña un papel determinante tanto en la producción como en el comercio y consumo de alimentos.
Durante la inauguración del encuentro, Liu Huanxin, administrador de la Administración Nacional de Alimentos y Reservas Estratégicas de China, remarcó la importancia de fortalecer la cooperación entre los gobiernos y el sector privado para garantizar el abastecimiento y avanzar hacia sistemas alimentarios más seguros.
La agenda también puso especial énfasis en el impacto ambiental de la actividad agroalimentaria. Actualmente, estos sistemas representan aproximadamente un tercio de las emisiones globales de gases de efecto invernadero, por lo que el desarrollo de soluciones tecnológicas aparece como una vía para elevar la productividad sin incrementar la presión sobre los recursos naturales.
Entre las innovaciones expuestas figuran sistemas capaces de obtener agua a partir de la humedad del aire, herramientas digitales para optimizar las condiciones del suelo y nuevas tecnologías aplicadas al almacenamiento de granos, algunas de las cuales permiten reducir considerablemente el consumo energético.
La biotecnología también está modificando la manera en que se desarrollan nuevos productos alimenticios. Según los especialistas reunidos en Dalian, los avances científicos permiten acelerar procesos que anteriormente podían tomar varios años, facilitando la creación de enzimas y otros componentes destinados a mejorar las características nutricionales de los alimentos.
El sector privado, por su parte, viene explorando productos diseñados para responder a necesidades específicas de una población que envejece y de consumidores que enfrentan enfermedades crónicas. Entre los ejemplos mencionados figuran aceites vegetales formulados para contribuir a la reducción de los niveles de colesterol.
Otro de los cambios relevantes se observa en la trazabilidad y las transacciones comerciales. La tecnología blockchain está siendo utilizada para registrar operaciones y generar mayor transparencia en las cadenas de suministro, al mismo tiempo que permite agilizar los pagos a productores luego de concretarse las ventas.
Para los pequeños agricultores, estas herramientas podrían representar una oportunidad para integrarse con mayor facilidad a los mercados y reducir algunos de los obstáculos que tradicionalmente los separan de los consumidores finales.
La inteligencia artificial fue otro de los ejes del debate. Los especialistas analizaron su aplicación para anticipar necesidades, mejorar el almacenamiento, reducir pérdidas y desperdicios y elevar la productividad agrícola. Estas herramientas también podrían trasladarse al ámbito doméstico para ayudar a las familias a organizar sus compras, administrar mejor sus recursos y disminuir el desperdicio de alimentos.
Sin embargo, los participantes coincidieron en que el desafío no consiste únicamente en desarrollar nuevas tecnologías, sino en lograr que estas funcionen de manera articulada a lo largo de toda la cadena alimentaria y puedan ser adoptadas también por pequeñas y medianas empresas.
La transformación digital del campo podría generar, además, nuevas oportunidades laborales. El ingreso de especialistas en ciencia de datos, innovación y emprendimiento abre una posibilidad para atraer a las nuevas generaciones hacia las actividades agrícolas y contribuir a la renovación de las economías rurales.
El Dr. Han Jizhi, presidente de la Alianza Política sobre Seguridad Alimentaria de APEC para 2026, destacó que la innovación y la digitalización pueden contribuir a desarrollar sistemas alimentarios con mayor capacidad de respuesta frente a las crisis, más eficientes en el uso de recursos y con mayores oportunidades de participación para los distintos actores de la cadena.
El encuentro de Dalian reafirmó así que el futuro de la seguridad alimentaria en Asia-Pacífico no dependerá únicamente de producir más alimentos, sino también de producirlos mejor, aprovechar la tecnología de manera estratégica y fortalecer la cooperación entre gobiernos, empresas, productores y consumidores.