Por primera vez en más de tres siglos, el Monasterio Santa Teresa de Ayacucho permitirá el ingreso del público general. El proyecto fue posible gracias a una alianza entre la Embajada de Estados Unidos, la comunidad religiosa y la Universidad de Ingeniería y Tecnología (UTEC), que lideró una intervención de conservación, digitalización y curaduría sin precedentes.
Por primera vez desde su fundación a finales del siglo XVII y después de 340 años, el histórico Monasterio de Carmelitas Descalzas de San Francisco de Borja de Ayacucho permitirá el ingreso de visitantes a sus espacios interiores. Lo que durante siglos fue un claustro cerrado al mundo exterior se ha convertido en un recorrido cultural que revela parte del legado artístico y espiritual que las hermanas carmelitas han resguardado desde época virreinal.
Este hecho ha sido posible conseguirlo gracias al proyecto de conservación, catalogación, digitalización y puesta en valor del patrimonio, liderado por la Universidad de Ingeniería y Tecnología (UTEC) y respaldado por la Embajada de los Estados Unidos en el Perú, a través del Fondo del Embajador para la Preservación del Patrimonio Cultural. La apertura fue celebrada con la presencia de autoridades locales, representantes del sector cultural, la academia y la comunidad diplomática.
“El proyecto del Monasterio de Santa Teresa representa con claridad la manera en que desde UTEC concebimos el conocimiento y la tecnología como herramientas a favor del país. Con este proyecto hemos mostrado que se puede conectar ciencia, patrimonio y comunidad para rescatar y compartir historias que han permanecido durante siglos. Nos enorgullece haber contribuido con una propuesta interdisciplinaria, rigurosa y profundamente humana que hoy se pone al servicio del Perú”, resalta Javier Bustamante, rector de UTEC.
Recuperación y conservación con estándares internacionales
Desde 2023, UTEC lideró un proceso técnico y científico que permitió la catalogación y conservación de más de 1500 piezas virreinales, incluyendo pinturas ayacuchanas, cusqueñas e italianas, platería mexicana, textiles asiáticos, mobiliario europeo y libros del siglo XVI. Este trabajo fue posible gracias a un fondo de US $255,000 otorgado por el Departamento de Estado de EE. UU., mediante una convocatoria internacional altamente competitiva.
“Para hacer posible esta catalogación, junto a distintos equipos interdisciplinarios de UTEC, empleamos tecnologías como fotografía UV, IR, recorridos virtuales, microscopía óptica y sistemas digitales de gestión de colecciones (FileMaker). Además, desarrollamos manuales de conservación preventiva y capacitamos a personal técnico local con apoyo de expertos internacionales, generando capacidades sostenibles en la región”, explica Andrés de Leo, investigador del Centro de Investigación y Conservación del Patrimonio de la Universidad.
La muestra curada en el nuevo espacio museográfico propone una lectura renovada de las colecciones: se organiza en torno a la dualidad entre el claustro y la apertura a través de la cultura, permitiendo una reflexión sobre el papel del arte y su influencia en la construcción de la memoria colectiva.
Además del impacto cultural, la iniciativa posiciona a Ayacucho como un eje descentralizado del patrimonio nacional, integrando su legado artístico al mapa cultural del país. La apertura representa también un impulso al turismo, la educación y la apropiación colectiva del arte virreinal.
Fundado en 1683, el Monasterio de Santa Teresa es uno de los conjuntos coloniales más representativos del Perú. Con su apertura al público, y gracias al trabajo articulado entre la Embajada de Estados Unidos, la comunidad religiosa y UTEC, este espacio histórico se transforma en un símbolo vivo de diálogo entre tradición, ciencia y ciudadanía.
Publicar un comentario